Manchas en la piscina y línea de flotación: Origen y eliminación

Las manchas en la piscina y su línea de flotación son todo un reto para los mantenedores y propietarios, que deben averiguar qué las ha casado. Su dificultad es máxima porque el origen es tan variado que cada tipo de mancha debe tratarse de una manera específica. En este artículo, la empresa BEHQ, fabricante de productos químicos y especializada en el tratamiento del agua con más de 30 años de experiencia, analiza las manchas provocadas por los diferentes metales, protectores solares y aceites bronceadores. También explica cómo eliminarlas y limpiarlas y cómo evitar que vuelvan a aparecer.

Manchas causadas por metales

La presencia de metales en el agua no significa necesaria-mente que aparezcan manchas. Estas surgen cuando los metales presentes en el agua reaccionan con los oxidantes (cloro, bromo, peróxido, etc.) que se utilizan para la desin-fección formando óxidos inestables en disolución que preci-pitan y se depositan en los revestimientos o superficies. 

En ocasiones estos óxidos o compuestos metálicos sí que son solubles y claramente visibles porque provocan un cambio de color en la masa de agua. Pero habitualmente el agua de la piscina queda cristalina, aunque con un color metálico que permite observar el fondo perfectamente, salvo cuando el color es tan oscuro e intenso que no es posible visualizarlo (Figura 1).

La alcalinidad y el pH juegan un papel importante en esta reacción química. Por lo tanto, es importante recordar que mantener estos parámetros en sus valores ideales juega un papel crucial en la prevención de manchas relacionadas con la presencia de metales en el agua.

Cada metal tiene su propia solubilidad y color característicos. El color de la mancha dependerá, por lo tanto, de los metales oxidados (Figuras 2 y 3). Estos son los metales más comunes que causan las manchas:

− Hierro: marrón, color naranja óxido.
− Manganeso: negro.
− Cobre: verde turquesa, lila, gris.
− Cobalto: puntos negros en piscinas de poliéster. 

Pero ¿cómo entran los metales en el agua? Hay varias vías posibles, siendo las más habituales las siguientes: 

Agua de llenado, habitualmente de pozos. Es lo más habitual para el hierro y manganeso. Un análisis simple del agua de llenado permite verificar si es la fuente de las manchas. No se recomienda llenar una piscina con agua de pozo, que puede aportar cantidades significativas de nitratos y otras moléculas que complicarán el mantenimiento e incluso la salubridad del agua.

− El agua puede disolver elementos metálicos de la piscina. Los fenómenos de corrosión electrolítica pueden disolver elementos metálicos de la piscina (accesorios de acero inoxidable, intercambiadores, aletas, etc.) y también si la instalación hidráulica es antigua con tuberías de hierro. Un agua químicamente agresiva acelera este fenómeno. Por lo tanto, es importante controlar el equilibrio del agua, en particular la alcalinidad y el pH, para acercarse lo más posible al pH de equilibrio y así obtener agua que no sea agresiva o incrustante.

Figura 1. Algunos óxidos son tan potentes que no dejan ni ver el fondo de la piscina.

Figura 2. Cada metal tiene su propia solubilidad y color característico, visibles  en la piscina a través de las manchas que crean.

Los fenómenos de corrosión galvánica en el agua de la piscina. Particularmente en piscinas equipadas con electrólisis salina, la sal actúa como un electrolito que promueve el intercambio de iones entre metales con diferentes potenciales eléctricos naturales. Los iones metálicos cargados permanecerán disueltos en el agua, lo que puede formar manchas.

Adición de productos químicos que contengan iones metálicos. Los más habituales son los alguicidas, los compactos multifunción, el sulfato de cobre y algunos abonos usados para el jardín que pueden caer en el agua directamente o bien a través de las pisadas de los bañistas.

El caso específico del cobre

El cobre es uno de los metales más habituales que causan manchas en la piscina, por lo que conviene entrar en más detalle con las manchas ocasionadas por el exceso de cobre. En estos casos, la sobredosis de alguicidas que contienen cobre y del uso de compactos multifunción con cobre son las fuentes que pueden causar las manchas características o que el agua presente un color verde fluorescente.

Hay que recordar que el cobre debe utilizarse en dosis muy bajas. Es imperativo respetar las dosis recomendadas y rea-lizar análisis periódicos para verificar que su concentración no exceda de 0,6 ppm. Entre 0,2 y 0,4 ppm de cobre es sufi-ciente para que este actúe con efectividad como alguicida. Una sobredosis solo causará problemas de manchas (verdes, púrpuras o grises) o pigmentaciones del agua sin aumentar su efectividad.

También es importante evitar altas concentraciones de ácido cianúrico y cobre al mismo tiempo, porque durante el invierno, cuando el agua está fría, se formarán cianuratos de cobre que causarán un color púrpura (Figura 3). Estos cianuratos son muy insolubles y provocaran manchas en la línea flotación o bien en las juntas del gresite (Figura 4).

¿Cómo solucionar un problema de manchas?

Ante los problemas de manchas ocasionados por los cuatro principales metales mencionados (hierro, manganeso, cobre y cobalto), el tratamiento a seguir propuesto por BEHQ es el mismo:

− Redisolver estos metales a su especie soluble usando PM-665 Spot Remover. El metal precipitado se disolverá de nuevo en el agua de la piscina, haciendo que desaparezca la mancha.

− Adicionar un secuestrante metálico, como el PM-615 Ion Magnetic para metales como el hierro y manganeso o el PM-655 Copper Out específico para el cobre. El metal será secuestrado por este producto y ya no interaccionará con el medio ni se depositará en las paredes. Será necesario agregar secuestrante regularmente para evitar la recurrencia del fenómeno.

− Evitar los tratamientos de choque excesivamente fuertes para evitar que el desinfectante u oxidante desestabilice el compuesto secuestrado y provoque de nuevo la oxidación del metal.

Manchas de naturaleza orgánica

Aunque este tipo de manchas no sean el objeto directo de este artículo, es importante no confundir una mancha debida a la presencia de metales con una mancha ocasionada por residuos orgánicos (vivos o muertos). Estas últimas gene-ralmente aparecen en el fondo de la piscina causadas por la putrefacción de las hojas, insectos, etc.

Las algas también son organismos vivos. Aunque algunas algas pueden ser resistentes a los oxidantes, existen pro-ductos efectivos disponibles para tratar el problema. Las manchas causadas por algas son fáciles de identificar y se detectan con una prueba simple: adicionando un desinfec-tante u oxidante sobre la mancha observará que desaparece al cabo de unas horas.

Debe recordarse que las manchas de naturaleza orgánica no son solo una cuestión de tratamiento de agua apropiado. La limpieza regular de la piscina y la calidad de la filtración son de suma importancia. También debe tenerse en cuenta que la instalación de una cubierta limita considerablemente la contaminación de la piscina y la aparición de algas, ya que la cubierta protege el agua e impide el paso de la luz, vital para el crecimiento de las algas.

El ánodo de sacrificio:
¡el gran olvidado!

A pesar de que a día de hoy son poco usados, los ánodos de sacrificio en zinc o magnesio actúan como medio de prevención contra la aparición de manchas. Estos se oxidan más fácilmente que otros metales y, por lo tanto, limitan la oxidación del resto de metales disueltos en el agua o de los equipos de la instalación. Por supuesto, una vez que el ánodo se degrada, no hay más protección y se debe reemplazar por otro.

Manchas en la línea de flotación

Las manchas en la línea de flotación de una piscina son generalmente amarillas y negras cuando su origen está en las cremas solares o bronceadores, y verdosas o lilas cuando su origen es por el cobre.

Estas manchas se deben a la suciedad presente en la capa superficial del agua, que se deposita en la parte superior de las paredes. En particular, las cremas y aceites solares reac-cionan con oxidantes y alguicidas, y adquieren inicialmente un color amarillo y que con el paso de los días la luz solar acaba por oxidarlas y las convierte en machas negruzcas que son realmente difíciles de limpiar. 

Figura 3. Manchas de color púrpura provocadas por cianuratos de cobre.

Figura 4. Manchas en el gresite provocadas por el cobre.

Si a lo anterior se une que el nivel del agua desciende por la evaporación, estos depósitos se secan más rápidamente y se crean grandes man-chas que son difíciles de eliminar si no se ha realizado una limpieza regular. Es por ello que el limpiador de líneas de flotación PM-121 Linnet Action de BEHQ incorpora en su fórmula una combinación de moléculas con un gran poder desengrasante y dispersante. 

Los clarificantes también son productos de gran ayuda para evitar las partículas en suspensión y ayudar al filtro a retenerlas o eliminarlas de la piscina pasando el limpiafondos una vez se han depositado. Los clarificantes mejoran considerablemente la calidad visual del agua al hacerla más cristalina y reducen el consumo de desinfectantes. Hay gran variedad de formulaciones, aunque a grandes rasgos los clarificadores se pueden agrupar en tres tipos según el mecanismo de actuación:

Floculante tradicional. Formulado con derivados de aluminio y conocido desde los albores del tiempo. Está disponible en forma líquida o en forma de pequeños sacos. Aglutina las partículas pequeñas haciendo que sean más grandes y pesadas. Debido a este aumento de peso, precipitan y se depositan en el fondo, por lo que se debe pasar el limpiafondos directamente a desagüe. Únicamente se pueden usar con filtros de arena y cristal. Para el resto de medios filtrantes se deben usar coagulantes o enzimáticos. Los floculantes no pueden eliminar las partículas de la superficie del agua como cremas solares, bronceadores, polen, etc., y su rendimiento está muy condicionado por el pH del agua (pH óptimo de floculación entre 8,2 y 8,5).

Coagulantes (como el PM-613 Goldenflok, el PM-663 Cleanpool Tab 20 y el PM-693 Clean Pool Shock de BEHQ). Aglutinan las partículas sin ser tan pesadas, por lo que no se depositan en el fondo, que serán retenidas en el filtro. Tienen la particularidad de ‘atrapar’ protectores solares, polen y polvo en todo el volumen de agua y la superficie. A diferencia de un floculante, los coagulantes son compati-bles con todos los tipos de filtración y no dependen del pH.

Productos enzimáticos (como el PM-643 Ultraclear y el PM-620 Grease Killer de BEHQ). Actúan biodegradando toda la materia orgánica (algas y pieles muertas, cremas, sudor, orina, etc.). Aumentan la claridad del agua más rápidamente que el resto de clarificantes. Tienen las mis-mas características que los coagulantes, además de ser más selectivos a la materia orgánica, y un mayor rapidez de actuación.

Por tanto, un método de prevención muy efectivo contra las manchas de la línea de flotación es el uso de coagulantes enzimas biodegradables, que ‘atrapan’ las cremas solares, aceites, polen, el sudor de los bañistas, etc., antes de que se adhieran sobre la línea de flotación. De esta forma, todos estos residuos quedarán retenidos en el filtro y, con un sim-ple y corto lavado, serán eliminados de la piscina (Figura 5).

Figura 5. Efecto del tratamiento de limpieza de las manchas en la línea de flotación utilizando coagulantes o productos enzimáticos de BEHQ.

Figura 6. Efecto del tratamiento de eliminación de cal y limpieza de las manchas de grasas en la línea de flotación utilizando productos BEHQ.

Pero ¿qué sucede si la mancha ya está presente en la línea de flotación? Para empezar, es muy importante identificar la naturaleza de la mancha para adaptar el tratamiento a realizar. En este caso, se debe usar un limpiador de líneas de flotación específico para el tipo de manchas. Además de la dificultad de la elección exacta de este producto, se suma la presencia de cal, que dificulta en muchas ocasiones la labor de limpieza. Por ello, es necesario disolver la cal depositada, tarea no sencilla al quedar mezclada con los bronceadores y cremas solares, disolver los óxidos metálicos y desengrasar los protectores solares y bronceadores del agua. BEHQ dispone de una gama de limpiadores específicos para cada tipo de manchas depositadas: PM-121 Linnet Action para cremas solares y grasas; PM-102 Scale and Stain Cleaner y PM-132 Fortius para la limpieza de la cal; y PM-665 Spot Remover para manchas metálicas (Figura 6). 

Conjunto de productos y soluciones BEHQ para la limpieza de manchas en la piscina.

Finalmente, el tratamiento de limpieza de las manchas en la línea de flotación puede realizar en dos etapas: 

− En primer lugar, es necesario disolver la cal incrustada conjuntamente con otros residuos de origen orgánico. Esto se puede hacer con uno de estos dos productos espe-cíficos: PM-102 Scale and Stain Cleaner o PM-132 Fortius. 

− En segundo lugar, una vez que la cal se ha disuelto, eliminar las manchas de grasas con el PM-121 Linnet Action, con un fuerte poder desengrasante. 

BEHQ también recuerda que no debe utilizarse una esponja abrasiva para limpiar una línea de flotación sobre superficies como el poliéster o la lámina armada de PVC. Se corre el riesgo de microarañazos que dañarán el recubrimiento y acelerarán su deterioro, además de facilitar la adherencia de nuevos residuos o depósitos calcáreos.

Para más información: 

Bonet Especialitats Hidroquímiques, S.L. (BEHQ) Polígono Pla de Llerona – C/ de Holanda, 41
08520 Les Franqueses del Vallès (Barcelona)
Tel.: 938 465 336 – www.behqsl.com

Sobre el autor:
Óscar Méndez Fernandez

Óscar Méndez Fernandez

Licenciado en Ciencias Químicas y director comercial de BEHQ.

Artículo también publicado en la Revista PiscinasHOY

2019-2021 © Dept. Marketing BEHQ S.L.U.